martes, 28 de agosto de 2012

SOMOS LO QUE COMEMOS


Debido a factores condicionantes, nuestros depósitos nutricionales pueden verse alterados produciéndose unas deficiencias que afectan nuestra producción enzimática, nuestra flora intestinal y por lo tanto nuestro sistema inmune. Los alimentos son los encargados de aportar los nutrientes necesarios para permitir a la bioquímica de nuestro organismo mantener el cuerpo sano y activo.

Por muchas razones, la alimentación moderna no cubre todas las necesidades que nuestro organismo requiere. Muchos de los alimentos que llegan a nuestras casas han sido procesados previamente y los consumimos con deficiencia o falta total de nutrientes. Además, la cocción altera la estructura de los alimentos de tal manera que el cuerpo no los reconoce como tales y pasa a tratarlos como toxinas, eliminando así substancias que podrían ser beneficiosas. Es por eso que se debería aumentar el consumo de frutas y vegetales crudos en nuestra dieta, que han sido poco procesados y por tanto mantienen casi su totalidad de nutrientes.

La alimentación actual, aporta algunos elementos indeseables. Por ejemplo, algunos conservantes y colorantes tienen un capacidad alérgena. El consumo excesivo de comida basura y la propia dieta moderna aportan en exceso grasas saturadas e hidrogenadas y alimentos hipercalóricos. Comer de forma ordenada respetando las horas y el tiempo de comida, aumentar la ingesta de alimentos integrales, frutas y verduras, tomar el agua necesaria, reducir los alimentos fritos y rebozados y procurar tener un buen equilibrio en el tipo de grasas que ingerimos son las pautas generales que toda dieta sana debe respetar.




No es necesario curar un cuerpo humano si no se enferma. Todos sabemos de la importancia de las vitaminas para prevenir enfermedades, pero no lo enfocamos de la manera correcta. Por ejemplo, sabemos que la vitamina C sirve como antitoxina, antihistamínico, antiviral, ayuda a regular el azúcar de la sangre, ayuda a levantar el ánimo a personas que sufren de depresión, pero la razón por la que una vitamina es tan buena para tantas enfermedades se debe a que la deficiencia de una vitamina puede causar muchas enfermedades. No es un nutriente el que por sí solo actúa específicamente, sino que permite al cuerpo actuar. Nutres tu cuerpo y el cuerpo hace todo lo demás.

La terapia nutricional puede ser más eficaz, más económica y menos dañina que la mayoría de los tratamientos médicos convencionales. La base de una buena salud, es una buena alimentación, como decía Hipócrates: somos lo que comemos.





NEREA SOLA  (Nutricionista, amiga y colaboradora :)) 


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